Vitrina expositora caliente regulable Hendi 233726
Datos técnicos 01 / 02
Esta vitrina expositora caliente regulable de 120 l está destinada a presentar pastelería caliente en el punto de venta. La iluminación LED situada en la parte superior de la cámara ayuda a distinguir los productos expuestos, mientras que sus estantes regulables permiten organizar piezas de distintas alturas.
Dónde se utiliza
En una cafetería o panadería, puede colocarse junto al mostrador de servicio para mantener la pastelería expuesta. Las puertas correderas traseras dan acceso desde la zona de trabajo y permiten reponer el surtido sin intervenir desde el frente de atención al cliente.
Los tres estantes cromados se ajustan en altura para distribuir productos de diferentes tamaños: se puede reservar más espacio para las piezas altas y organizar las pequeñas en otros niveles. Esta disposición permite adaptar la exposición al surtido del día y aprovechar la cámara sin imponer una separación fija entre baldas.
Cuidado
La construcción de acero inoxidable resiste la corrosión y ofrece una superficie fácil de mantener limpia, una ventaja en entornos de cocina donde la humedad y la manipulación forman parte del trabajo diario. En una zona de venta visible, esta propiedad ayuda a conservar un aspecto cuidado durante el servicio. El acabado metálico también integra la vitrina en el mobiliario de mostrador, donde el equipo permanece a la vista del cliente y del personal.
Cómo elegir
Las dimensiones exteriores permiten valorar el espacio que ocupará la vitrina sobre el mostrador y compararlo con el hueco previsto para la exposición. Su peso, menor que el de la mayoría de los productos de esta categoría, facilita desplazarla al reorganizar la zona de venta. Considerar ambos aspectos ayuda a decidir el emplazamiento y la flexibilidad que necesita la distribución del local.
El selector permite ajustar el calor y el termómetro analógico facilita seguir la temperatura interior durante el servicio. El rango de trabajo ofrece distintos niveles para adaptar el mantenimiento en caliente a la pastelería expuesta; la lectura analógica, por su parte, ayuda al personal a comprobar el régimen elegido mientras atiende la vitrina.